Eksamen: PSP5830 | Semester: Vår 2024 | Varighet: 5 timer
Vekting: Lesing ca. 25 % | Skriving ca. 75 %
| Påstand | Svar | Begrunnelse (sitat) |
|---|---|---|
| Før aztekerne fikk tak i mais, hadde de ikke lært seg å dyrke jorda. | Riktig | «sobrevivían alimentándose únicamente de las raíces y de los animales que cazaban» – de levde av røtter og jakt, ikke jordbruk. |
| De fikk ikke tak i mais, for den vokste bak fjellet. | Riktig | «este cereal … estaba escondido detrás de las montañas y ellos no tenían acceso a él.» |
| Innbyggerne hadde guder også før Quetzalcóatl kom til dem. | Riktig | «Los antiguos dioses trataron de obtenerlo» – det fantes eldre guder. |
| Quetzalcóatl prøvde å dele fjellet i to. | Galt | «no se esforzó en vano en separar las montañas … Por el contrario, empleó su inteligencia.» Det var de gamle gudene som forsøkte å splitte fjellene. |
| Quetzalcóatl ble til en maur for å komme seg til maisen. | Riktig | «Quetzalcóatl se transformó en una hormiga negra.» |
| Quetzalcóatl la ut på en reise over fjellet alene. | Galt | «acompañado de la hormiga roja, marchó a las montañas» – han hadde med seg den røde mauren. |
| Veien gikk lett etter at Quetzalcóatl hadde blitt til en maur. | Galt | «El camino presentó muchas dificultades.» |
| Quetzalcóatl fikk tak i et maiskorn og tok det med seg på ryggen. | Galt | «tomó un grano maduro entre sus mandíbulas» – han bar kornet i kjevene, ikke på ryggen. |
Hoy en día gasto la mayor parte de mi dinero en transporte, comida fuera de casa y, de vez en cuando, en ropa o conciertos. Cuando era más pequeño, en cambio, casi todo se iba en videojuegos y chucherías; no pensaba en absoluto en el futuro.
Si tuviera más dinero, lo dedicaría a viajar. Me encantaría conocer Sudamérica y practicar el español con hablantes nativos, porque creo que se aprende mucho más viviendo una lengua que estudiándola en clase.
En cuanto al consumo de los jóvenes de hoy, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, me parece que gastamos demasiado en cosas que no necesitamos, presionados por las redes sociales. Por otro, entiendo que comprar también puede ser una forma de expresarse. Lo importante, en mi opinión, es aprender a distinguir entre lo que queremos y lo que de verdad necesitamos.
Valencia, 30 de octubre. Una fuerte tormenta ha provocado esta madrugada graves inundaciones en varios pueblos del sur de la provincia. En apenas tres horas cayó la lluvia de un mes entero, y el agua arrastró coches, árboles y mobiliario urbano por las calles.
Los servicios de emergencia trabajan sin descanso. Numerosas familias han tenido que abandonar sus casas y han sido realojadas en un polideportivo municipal. Los más afectados son los vecinos de las plantas bajas, que lo han perdido casi todo.
«Nunca había visto algo así», cuenta una mujer mientras observa su salón cubierto de barro. Las autoridades piden a la población no salir a la calle hasta que el nivel del agua descienda.
La frase de Robert Swan me parece más actual que nunca. A menudo pensamos que los problemas del medio ambiente son tan enormes que solo los gobiernos o las grandes empresas pueden resolverlos. Y, mientras esperamos a que «otros» actúen, no hacemos nada nosotros mismos.
Estoy de acuerdo con Swan: esa actitud pasiva es, en realidad, la mayor amenaza. Si todos creemos que la responsabilidad es de los demás, al final nadie cambia nada.
Por supuesto, mis gestos individuales —reciclar, usar la bicicleta o comer menos carne— no salvarán el planeta por sí solos. Pero suman, y sobre todo presionan a quienes tienen más poder. Salvar la Tierra empieza por dejar de esperar que la salve otra persona.
Cuando veo el cuadro de Munch, en el que un anciano cuenta algo a un niño, pienso de inmediato en mi abuelo. Una historia suya me ha acompañado toda la vida.
Me contó que, siendo joven, durante la guerra tuvo que cruzar a Suecia caminando por la nieve, de noche y casi sin comida, para ponerse a salvo. Recuerdo especialmente esa historia porque mi abuelo, que era un hombre callado, se emocionaba cada vez que la contaba. No eran solo los hechos lo que me impresionaba, sino ver el miedo y la esperanza reflejados en su cara. Comprendí que detrás de cada fecha de los libros de historia hay personas de verdad.
Creo que es fundamental que estas historias personales se transmitan a las nuevas generaciones. Los libros nos dan datos, pero las narraciones familiares nos dan emociones y sentido. Nos ayudan a entender de dónde venimos y por qué nuestros mayores piensan como piensan. Si esos relatos se pierden, perdemos también una parte de nuestra identidad.
Personalmente, he conocido el pasado sobre todo a través de las historias que se cuentan en las reuniones familiares: en la mesa, en Navidad, mirando viejas fotografías. Esas conversaciones me han enseñado más sobre la vida de mis abuelos que cualquier documental.
Por eso intento escuchar con atención y, a veces, grabar lo que cuentan los mayores. Algún día, como el anciano del cuadro de Munch, quizá sea yo quien transmita estas historias a un niño. Porque mientras alguien siga contándolas, las personas que vivieron esos momentos nunca desaparecerán del todo.
Om oppgaveteksten: Oppgaveteksten i dette løsningsforslaget er gjengitt fra Utdanningsdirektoratets (UDIR) eksamen i Spansk Nivå III (våren 2024). Vi gjengir oppgaveteksten bevisst, slik at du kan følge løsningen uten å veksle mellom dokumenter. Eksamensoppgaver fra offentlige myndigheter er uten opphavsrettsvern etter åndsverkloven § 14 og kan gjengis fritt. Selve løsningsforslaget, forklaringene og figurene er utarbeidet av Eksamenssett.no. Opphavsrettsbeskyttede bilder og illustrasjoner fra originaleksamen er fjernet.